Discoverer: Science of Christianity

Curación del enfermo.

Durante los años que siguieron a 1866, sus descubrimientos fueron puestos a prueba, sanando un paciente tras otro, únicamente mediante la oración. Una mujer con la cadera dislocada fue sanada, así como un niño que tenía un absceso muy grande en un dedo; un hombre con tuberculosis; un niño con quien ella se encontró en la playa y era tullido de nacimiento; un cochero que había sido aplastado en un accidente. Pacientes que sufrían de enteritis, neumonía, difteria, cáncer, demencia, articulaciones anquilosadas, sordera, mudez, fiebre cerebral, huesos cariados y miembros deformados, fueron algunos de los muchos casos que sanó la Sra. Glover.