Calle Paradise, Swampscott, Mass., En Swampscott, Massachusetts, la noche del 1° de febrero de 1866, la Sra. Patterson se cayó en la acera cubierta de hielo y sufrió serias heridas internas. Al día siguiente, el médico la llevó en trineo a su casa y luego la subió en brazos al departamento de los Patterson que estaba en el primer piso. La colocaron en un catre en la cocina cerca del calor del horno. Allí permaneció, incapaz de estar de pie o de caminar; el más mínimo movimiento le provocaba un dolor muy intenso.
El médico que la atendía tenía muy pocas esperanzas de que se recuperara. Sus amigos ansiosos se reunieron en la sala de estar, temiendo lo peor. Enviaron a buscar a su pastor. Le mandaron un telegrama a su esposo, que estaba de viaje, para que regresara inmediatamente. Transcurrieron tres días sin que hubiera mejoría alguna.
El domingo, ella recurrió a su Biblia y se sintió profundamente inspirada por un relato de una de las curaciones de Jesús. En un momento de profunda percepción espiritual, ella de pronto pudo levantarse del catre y cruzar la habitación sin ayuda. Sus amigos estaban sorprendidos. Ella les dijo: “Todo esto se produjo mediante la oración”. Durante los meses siguientes, su salud mejoró y ella se dio cuenta de que aquel había sido un momento decisivo.