DESCUBRIDORA: LA CIENCIA DEL CRISTIANISMO

Investiga las Escrituras.

Ella se esforzaba por encontrar la relación que existía entre las curaciones que ella había experimentado y las leyes espirituales de Dios. Más tarde, escribió: “… a fines de 1866 adquirí la certeza científica de que toda causalidad era la Mente [Dios], y todo efecto un fenómeno mental”. Entonces intensificó su estudio de la Biblia, en especial las curaciones de Jesús, y pasó tres años escribiendo voluminosas notas. En estos cientos de páginas se puede ver cómo se fue desarrollando su pensamiento. Los descubrimientos que surgían, con el tiempo, producirían los sermones, cursos y escritos publicados que harían de ella una de las mujeres más admiradas y debatidas de su época.